Soluciones para la rehabilitación energética de fachadas

El poliuretano se promociona como el producto de aislamiento más versátil para diversas soluciones de construcción. Y todo gracias a su baja conductividad térmica y espesor, su potencial de ahorro energético y su bajo coste.

La rehabilitación energética de las fachadas de los edificios puede abordarse de diferentes formas, según su naturaleza, si no se quiere reducir de forma molesta el espacio interior del edificio, o si las fachadas están catalogadas o protegidas. Además, puedes orientarte por el Certificado de Eficiencia Energética de tu inmueble para conocer si realmente es necesario realizar la rehabilitación energética. 

Sistema SATE

Así se denomina el sistema de rehabilitación de fachadas con aislamiento térmico del exterior. Es uno de los sistemas de rehabilitación integral de fachadas más utilizados. Se compone de paneles de material aislante, sobre los que se aplica un revestimiento impermeable decorativo que protege de la lluvia.

Fachada ventilada

Es un sistema donde la fachada se cubre con un material aislante. Allí se coloca un elemento protector, que puede ser de diferentes materiales, ambos separados, creando una cámara por la que circula el aire por convección. La fachada ventilada es un sistema constructivo de capa exterior, formado por una capa interior, una capa aislante y una capa exterior no impermeable.

El objetivo original de este tipo de fachada era mejorar el comportamiento de la fachada frente a la entrada de agua de lluvia. Esta solución constructiva evolucionó hacia lo que hoy conocemos como fachada ventilada con la instalación de aislamiento térmico en la cámara, el aligeramiento de la chapa exterior y la utilización de nuevos materiales de acabado.

Inyección de aislamiento en la cámara.

Si no es posible trabajar exterior o interiormente, se puede inyectar espuma de poliuretano en la cámara de aire de la fachada. Entre otras cosas, evita trabajos internos y no requiere mantenimiento posterior. Este sistema de inyección de aislamiento térmico es la mejor opción cuando no es posible la intervención externa. Una opción viable para mejorar el aislamiento térmico es rellenar esta cámara con espuma de poliuretano. La espuma de poliuretano se adhiere a las paredes de la cámara y, a diferencia de otros materiales soplados, no se asienta.

Aislamiento térmico interior

El aislamiento se coloca en el interior del edificio y se cubre con un material adecuado (yeso o ladrillo). Su principal desventaja es que reduce los metros útiles de la vivienda.

En el caso del poliuretano, su versatilidad permite el aislamiento térmico a través de diferentes soluciones. Rociado de poliuretano en paredes, techos y pisos o fijación de paneles de poliuretano. El hecho de que un edificio tenga más de 35 años significa que es un edificio sin aislamiento térmico y con sistemas obsoletos. Esto hace que la remodelación de los apartamentos sea muy necesaria. Debido a este envejecimiento, los hogares de nuestro país consumen el doble de energía de la que necesitan para alcanzar la eficiencia energética.

Los beneficios de una renovación energética en el hogar son muchos, ya que reemplazar los accesorios obsoletos por otros más eficientes no solo crea un gran valor para el hogar, sino que también usa menos energía y reduce el precio de la factura.

La renovación de edificios es una actividad que solo tiene beneficios y externalidades positivas.

Permite la integración de tecnologías avanzadas, el ahorro en el consumo de energía, la reducción del impacto ambiental, la creación de empleo sostenible y la reducción de la dependencia energética externa.

Además de reducir la pobreza energética y aumentar la producción y la actividad económica del país, se pretende consolidar el crecimiento económico.

Ir arriba